Obtenga la calificación A y reduzca el consumo de su edificio
Los edificios están expuestos a inclemencias climatológicas y al uso que les dan los usuarios, lo que puede dar lugar a problemas como balcones o voladizos inestables, falta de rampas para personas con movilidad reducida, goteras o deslucimiento de la fachada. Por esta razón, es fundamental que todos los edificios pasen por una Inspección Técnica de Edificios (ITE).
La ITE consiste en una supervisión de los elementos que afectan a la seguridad del inmueble y de sus ocupantes. Estas inspecciones están reguladas por el Real Decreto-ley 8/2011 de 1 de julio y por diversas Ordenanzas Municipales que establecen las condiciones para su realización.
Además, en el contexto de la eficiencia energética, se entrega el certificado de Eficiencia Energética, exigido para todos los edificios según el Real Decreto 235/2013. Este certificado, elaborado por un técnico cualificado, incluye un listado de medidas de mejora recomendadas para optimizar la calificación energética de la vivienda.
La clasificación energética se determina según el consumo estimado de energía del inmueble en calefacción, refrigeración y producción de agua caliente sanitaria, y va desde la letra A (menor consumo y emisiones) hasta la G (mayor consumo y emisiones). La validez del certificado es de 10 años, y su renovación es responsabilidad del propietario.
Este certificado es necesario si se desea vender o alquilar una propiedad; en el caso de venta, se debe adjuntar el original al notario, y en el caso de arrendamiento, se debe proporcionar una copia al inquilino al firmar el contrato.
Para obtener el Certificado Energético, es necesario contactar con una empresa homologada y seguir estos pasos:- Proporcionar los datos de contacto.
- Recibir un presupuesto sin compromiso.
- Concertar una cita para que un técnico realice la toma de datos.
- Entregar el Certificado Energético y ofrecer asesoramiento sobre cómo mejorar la calificación.
Ahorre en la factura energética de todo su edificio
Ante un informe negativo de una Inspección Técnica de Edificios (ITE), es necesario llevar a cabo las obras de rehabilitación requeridas para subsanar las deficiencias detectadas . Estas deficiencias suelen estar relacionadas con la estructura, cimentación, fachadas, cubiertas, azoteas, instalaciones de fontanería y accesibilidad.
Aislamientos en fachadas y azoteas
Las reparaciones en cubiertas incluyen todo tipo de tejados y terrazas, así como canalones. Se deben realizar impermeabilizaciones y aislamientos en construcciones nuevas y antiguas, además del mantenimiento anual de tejados, limpiezas de sistemas de evacuación de aguas y montaje de canalones y limas interiores de zinc. Es fundamental utilizar materiales impermeabilizantes de última generación y seguir las normas de reparación de impermeabilizaciones.
Fachadas
La rehabilitación integral de fachadas y terrazas es crucial para el mantenimiento de los edificios. Esto incluye reparaciones, ya sean integrales o parciales, utilizando tecnologías y materiales innovadores, como aislamiento térmico, anclaje y sustitución de piedras, así como la reparación de forjados de terrazas y cornisas. Dependiendo de las características del proyecto, se pueden emplear andamios o arneses.
Es importante realizar una diagnosis exhaustiva del estado real de la fachada, cubierta, estructura, instalaciones y acabados de un edificio para asegurar que las obras de rehabilitación sean efectivas y duraderas.
Domótica y eficiencia energética: ahorre en iluminación, calefacción y agua caliente
La domótica se refiere a la automatización y control aplicados a la vivienda, utilizando equipos que pueden comunicarse entre sí y seguir instrucciones de un algoritmo o programa establecido por el usuario. Esta tecnología permite personalizar y adaptar el entorno del hogar según las necesidades y preferencias del usuario, resultando en una mayor calidad de vida, reducción del trabajo doméstico, aumento del bienestar y la seguridad, así como un uso más racional de la energía.
Domótica y eficiencia energética en edificios
La incorporación de sistemas domóticos en los edificios permite gestionar de manera inteligente aspectos esenciales para el funcionamiento de un hogar, como la iluminación, climatización, agua caliente sanitaria y electrodomésticos. Esto optimiza el uso de recursos naturales y aprovecha tarifas horarias de menor coste, lo que se traduce en una reducción de la factura energética y un aumento del confort y la seguridad.
La domótica contribuye al ahorro de electricidad, agua y combustible, lo que no solo reduce los costes económicos, sino que también tiene un impacto positivo en el medio ambiente al disminuir el consumo de energía.
Ahorro en diferentes campos
- Iluminación: Se pueden implementar sistemas de iluminación eficientes que se ajusten según la luz natural o la presencia de personas. Esto incluye el control automático del encendido y apagado de luces interiores y exteriores, evitando que queden encendidas innecesariamente.
- Climatización: Los sistemas domóticos pueden regular la temperatura del hogar en función de factores como la temperatura exterior, la hora del día, la zona de la casa y la presencia de personas, mejorando así la comodidad y eficiencia energética.
- Agua: Se pueden instalar sistemas de control y regulación que detecten inundaciones, emitan señales de aviso y corten el suministro de agua en caso de necesidad. Esto incluye un control inteligente que optimiza el uso del agua en el hogar.
La domótica ofrece una solución integral para mejorar la eficiencia energética y la calidad de vida en los edificios, adaptándose a las necesidades específicas de cada hogar.
